PRESENTACIÓN DEL CASO

Varón de 61 años, con factores de riesgo cardiovascular, que consulta por dolor centrotorácico opresivo intermitente de 3 días de evolución y constante desde unas horas antes. En el electrocardiograma presentaba elevación del segmento ST inferoposterior. En la coronariografía urgente se observó la oclusión aguda de una arteria circunfleja dominante (vídeos 1 y 2 del material adicional), que se revascularizó con 2 stents farmacoactivos en la circunfleja proximal (bifurcación con la primera obtusa marginal) mediante una técnica TAP (T and small protrusión) (figura 1 y vídeo 3 del material adicional). No mostraba otras lesiones epicárdicas significativas. Durante el procedimiento, el paciente presentó desaturación e hipotensión progresiva, por lo que precisó ventilación mecánica invasiva e implante de balón de contrapulsación intraaórtico. El ecocardiograma reveló una insuficiencia mitral significativa con fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) ligeramente deprimida y acinesia inferolateral y apical, con función del ventrículo derecho conservada. Se realizó un ecocardiograma transesofágico que confirmó el diagnóstico de insuficiencia mitral aguda de etiología isquémica con un chorro predominante a nivel medial sin afección orgánica de la válvula ni del aparato subvalvular (figura 2 y vídeo 4 del material adicional). Durante las siguientes horas, el paciente desarrolló hipotensión refractaria a fármacos vasoactivos y fallo multiorgánico. En los electrocardiogramas sucesivos se mantuvo la elevación del ST inferior. Tras observar la evolución, se sustituyó el balón de contrapulsación por un dispositivo Impella CP (Abiomed, Estados Unidos) por vía femoral derecha, y a través del introductor del Impella (figura 3) se repitió la coronariografía, que descartó trombosis de los stents (figura 4). Durante los siguientes días se mantuvo el soporte mecánico con el Impella CP a 2,5 l/min y se forzaron balances hídricos negativos mediante terapias de hemodiafiltración venovenosa continua que permitieron la extubación a las 72 horas. En el ecocardiograma de control persistía la insuficiencia mitral grave con leve mejoría de la FEVI, lo que impidió la retirada del Impella CP. Además, el paciente desarrolló hemólisis con anemia significativa (hemoglobina 7,8 g/dl) y trombocitopenia, por lo que necesitó soporte transfusional. No se produjo ningún evento hemorrágico significativo. Ante la necesidad de retirar el dispositivo y la mejoría reciente de la FEVI con perspectiva de la recuperación de la valvulopatía aguda, se decidió implantar un Impella 5.0 por vía subclavia derecha. Habían pasado 10 días desde el evento agudo. ¿Se les ocurre alguna forma de progresar en el tratamiento?


Figura 1. Revascularización mediante técnica TAP (T and small protrusión). CX: arteria circunfleja; OM1: arteria obtusa marginal primera.



Figura 2. Ecocardiografía transesofágica que muestra insuficiencia mitral grave central en A3-P3 con otro chorro en A2-P2.



Figura 3. Acceso único por la arteria femoral derecha.



Figura 4. Impella CP con stents previos permeables. CX: arteria circunfleja; DA: arteria descendente anterior; OM1: arteria obtusa marginal primera.


La publicación del caso cuenta con el consentimiento verbal del paciente.

FINANCIACIÓN

El presente artículo no ha recibido ningún tipo de financiación.

CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORES

Todos los autores han contribuido a la redacción o la revisión del caso.

CONFLICTO DE INTERESES

R. Moreno es editor asociado de REC: Interventional Cardiology; se ha seguido el procedimiento editorial establecido en la revista para garantizar la gestión imparcial del manuscrito. A. Jurado-Román forma parte del comité editorial. El resto de los autores no tienen conflictos de intereses.

MATERIAL ADICIONAL



Vídeo 1. Ugueto-Rodrigo C. DOI: 10.24875/RECIC.M22000313



Vídeo 2. Ugueto-Rodrigo C. DOI: 10.24875/RECIC.M22000313



Vídeo 3. Ugueto-Rodrigo C. DOI: 10.24875/RECIC.M22000313



Vídeo 4. Ugueto-Rodrigo C. DOI: 10.24875/RECIC.M22000313



* Autor para correspondencia.

Correo electrónico: claraugueto@gmail.com (C. Ugueto-Rodrigo).

  @Hemodin_LaPaz

¿CÓMO LO HARÍA?

En su presentación, los autores muestran un interesante caso de insuficiencia mitral aguda grave de etiología funcional secundaria a un infarto inferior evolucionado que desarrolló shock cardiogénico.

La insuficiencia mitral aguda y subaguda subsecuente a un infarto de miocardio es una condición clínica de mal pronóstico y que se observa con relativa frecuencia en nuestra actividad asistencial1.

La presentación clínica de estos pacientes puede ser como insuficiencia cardiaca rápidamente progresiva en las horas o días siguientes al evento isquémico, con mala respuesta al tratamiento médico. No es de extrañar que, en muchas ocasiones2,3, en el contexto de infartos evolucionados no reperfundidos o con reperfusión tardía, se presenten cuadros graves rápidamente progresivos con evolución hacia el shock cardiogénico.

El mecanismo anatómico fundamental por el que se produce la insuficiencia mitral suele ser la restricción del velo posterior, generalmente en sus segmentos más mediales o centromediales (P3 o P2-P3), secundaria a una alteración segmentaria concreta de la contractilidad miocárdica debido al infarto1.

Como en el caso que se comenta, suelen ser infartos de localización inferior o inferoposterior causados por oclusiones de arterias circunflejas muy desarrolladas o de coronarias derechas muy dominantes. Se trata de pacientes de alto riesgo quirúrgico por la mala situación clínica y hemodinámica que presentan. Aunque clásicamente la única intervención disponible para estos casos era la cirugía de reparación o de reemplazo mitral, los resultados derivados de esta conllevan una elevada mortalidad intrahospitalaria, tanto por la situación clínica inestable de los pacientes como por las complicaciones del procedimiento1.

En este sentido, la reparación mitral percutánea con aproximación de los bordes se ha mostrado como una opción segura y eficaz, incluso en presencia de shock cardiogénico1-3.

Lo primero que hay que considerar, en este contexto clínico, es el soporte hemodinámico del paciente con el dispositivo con el que mayor experiencia tenga cada centro. Posteriormente se puede considerar la reparación mitral transcatéter para el tratamiento de la valvulopatía como una opción terapéutica de primera línea en casos con anatomía favorable, por ser una solución rápida y eficaz, con una baja tasa de complicaciones y con resultados comunicados de menor mortalidad que el tratamiento quirúrgico y, por supuesto, que el tratamiento conservador1.

En un caso como el aquí presentado, lo primero que haría sería intentar garantizar el soporte hemodinámico del paciente. En este sentido, podrían ser buenas opciones dispositivos como el Impella CP (Abiomed, EE.UU.) o la asociación de oxigenador extracorpóreo de membrana y balón de contrapulsación.

El siguiente paso sería la reparación transcatéter mitral con el dispositivo MitraClip (Abbott Vascular, EE.UU). Realizaría un acceso venoso femoral derecho con punción ecoguiada y procedería a hacer una punción transeptal (posterior y superior) guiada por ecocardiograma transesofágico. Las características técnicas del procedimiento en una situación aguda no difieren de las de un caso programado. Debido al origen centromedial, la anchura del mismo y la longitud del velo, en esa zona la estrategia seguramente sería elegir un MitraClip NTW (pequeño y ancho) para la región más comisural (A3-P3) y probablemente un segundo MitraClip similar (NTW) pegado al previo más hacia la zona centromedial de la válvula.

En los casos en que el velo posterior sea de mayor tamaño y pueda existir un seudoprolapso del velo anterior asociado, podría ser necesario el empleo de un clip más grande (XT o XTW) o realizar la maniobra de captura independiente de los velos para facilitar el implante del dispositivo y mejorar la coaptación valvular.

En pacientes como el del caso presentado hay que tener cautela por la posibilidad de interferencia puntual del catéter de liberación del MitraClip con el catéter del Impella al cruzar la válvula mitral para realizar la captura de los velos.

Es de especial relevancia reducir momentáneamente el soporte hemodinámico (en este caso el flujo aportado por el Impella) para la evaluación del gradiente transmitral y del grado de insuficiencia mitral residual, tanto después del primer clip como para valorar el resultado final.

El caso presentado resume una situación clínica de especial trascendencia por su gravedad, urgencia y alto riesgo quirúrgico.

La terapia de reparación mitral transcatéter con aproximación de bordes se puede considerar una solución de primera línea de tratamiento, por ser poco agresiva, segura, rápida y eficaz en los pacientes con insuficiencia mitral aguda grave funcional con insuficiencia cardiaca como consecuencia de un infarto de miocardio que provoca restricción del velo posterior mitral1.

FINANCIACIÓN

Ninguna.

CONFLICTO DE INTERESES

I. Pascual es proctor de MitraClip para Abbott Vascular.

BIBLIOGRAFÍA

1. Haberman D, Estévez-Loureiro R, Benito-Gonzalez T, et al. Conservative, surgical, and percutaneous treatment for mitral regurgitation shortly after acute myocardial infarction. Eur Heart J. 2022;43:641-650.

2. Jung RG, Simard T, Kovach C, et al. Transcatheter Mitral Valve Repair in Cardiogenic Shock and Mitral Regurgitation: A Patient-Level, Multicenter Analysis. JACC Cardiovasc Interv. 2021;11:1-11.

3. Tang GHL, Estevez-Loureiro R, Yu Y, et al. Survival Following Edge-to-Edge Transcatheter Mitral Valve Repair in Patients With Cardiogenic Shock: A Nationwide Analysis. J Am Heart Assoc. 2021;20:e019882.

* Autor para correspondencia:

Correo electrónico: ipascua@live.com (I. Pascual).

RESOLUCIÓN DEL CASO

Ante la imposibilidad de retirar el Impella 5.0 (figura 1), y debido al riesgo quirúrgico (EuroSCORE II 48,9%, Society of Thoracic Surgeons score 16%), se decidió realizar una reparación mitral percutánea con un dispositivo MitraClip (Abbott Laboratories, Estados Unidos).

Con el soporte de Impella 5.0 a 2 l/min y bajo control con ecocardiograma transesofágico, se implantó un MitraClip NTW a nivel de A3-P3 (mayor orificio de regurgitación), con lo que se logró una reducción del chorro de insuficiencia (vídeos 1 y 2 del material adicional), una mejoría del flujo en las venas pulmonares y un gradiente transmitral de 4 mmHg. Se reevaluó el resultado disminuyendo transitoriamente el soporte hemodinámico a 1 l/min y se observó un chorro central de grado III-IV. Se implantó un segundo clip NT a nivel de A2-P2 (vídeos 3 y 4 del material adicional). Durante su posicionamiento hubo dificultades por interferencia con el Impella 5.0, por lo que fueron necesarias maniobras de inversión del dispositivo hacia la aurícula. Finalmente se realizó captura o prensión, que fue eficaz y se confirmó la ausencia de insuficiencia mitral residual, aunque hubo un aumento del gradiente transmitral hasta 7 mmHg. Tras reducir el soporte hemodinámico a 0,5 l/min, el gradiente disminuyó a 5 mmHg. Dado que la presencia de una hemoglobina de 8,6 g/dl y una frecuencia cardiaca de 90 latidos por minuto podrían aumentar levemente el gradiente y sobreestimar las medidas, se decidió liberar el segundo dispositivo con dicho gradiente (figura 2). Se procedió a la extubación del paciente y el Impella 5.0 se retiró unas 72 horas después, con una evolución satisfactoria.


Figura 1. Ecocardiografía transesofágica que muestra el dispositivo Impella normoposicionado.



Figura 2. Resultado final del procedimiento.


La insuficiencia mitral aguda es una de las complicaciones mecánicas del infarto con mayor mortalidad (35-50%)1, pues se asocia a shock cardiogénico con gran aumento de la presión y el volumen retrógrados, siendo necesario el soporte circulatorio junto con fármacos vasoactivos. El dispositivo Impella descarga el ventrículo izquierdo y aumenta el gasto cardiaco1, estando indicado en la fase aguda2.

El tratamiento clásico ha sido la sustitución valvular emergente, que tiene una mortalidad perioperatoria significativa. En los últimos años, la reparación mitral percutánea ha demostrado ser beneficiosa en la insuficiencia mitral secundaria sintomática a pesar de un tratamiento médico óptimo2. Sin embargo, hay pocos datos en la insuficiencia mitral aguda con shock cardiogénico secundario1,3, y podría tener especial beneficio en este contexto.

Este caso describe cómo la estrategia combinada de Impella y MitraClip es segura y eficaz. No obstante, es necesario tener en cuenta algunas consideraciones técnicas: a) el posicionamiento del MitraClip debe ser cuidadoso, por la posible interferencia con el Impella; b) es recomendable reducir el soporte hemodinámico para valorar el resultado, ya que la asistencia puede sobreestimar la reducción de la insuficiencia mitral; y c) no son infrecuentes la anemia y la taquicardia, factores que pueden sobreestimar el gradiente residual.

Se requieren un seguimiento a largo plazo y mayor evidencia que apoye esta estrategia. Sin embargo, en el contexto de la insuficiencia mitral aguda grave isquémica complicada con shock cardiogénico, la resolución percutánea completa (revascularización coronaria, Impella y reparación mitral percutánea) podría ser el tratamiento de elección.

La publicación del caso cuenta con el consentimiento verbal del paciente.

FINANCIACIÓN

El presente artículo no ha recibido ningún tipo de financiación.

CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORES

Todos los autores han contribuido a la redacción o la revisión del caso.

CONFLICTO DE INTERESES

R. Moreno es editor asociado de REC: Interventional Cardiology; se ha seguido el procedimiento editorial establecido en la revista para garantizar la gestión imparcial del manuscrito. A. Jurado-Román forma parte del comité editorial. El resto de los autores no tienen conflictos de intereses.

MATERIAL ADICIONAL



Vídeo 1. Ugueto-Rodrigo C. DOI: 10.24875/RECIC.M22000315



Vídeo 2. Ugueto-Rodrigo C. DOI: 10.24875/RECIC.M22000315



Vídeo 3. Ugueto-Rodrigo C. DOI: 10.24875/RECIC.M22000315



Vídeo 4. Ugueto-Rodrigo C. DOI: 10.24875/RECIC.M22000315



BIBLIOGRAFÍA

1. Vandenbriele C, Balthazar T, Wilson J, et al. Left Impella-device as bridge from cardiogenic shock with acute, severe mitral regurgitation to MitraClip-procedure: a new option for critically ill patients. Eur Heart J Acute Cardiovasc Care. 2021;10:415-421.

2. McDonagh T, Metra M, Adamo M, et al. 2021 ESC Guidelines for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure. Eur Heart J. 2021;42:3599-3726.

3. Estévez-Loureiro R, Shuvy M, Taramasso M, et al. Use of MitraClip for mitral valve repair in patients with acute mitral regurgitation following acute myocardial infarction: Effect of cardiogenic shock on outcomes (IREMMI Registry). Catheter Cardiovasc Interv. 2021;97:1259-1267.

* Autor para correspondencia.

Correo electrónico: claraugueto@gmail.com (C. Ugueto-Rodrigo).

  @Hemodin_LaPaz

PRESENTACIÓN DEL CASO

El drenaje venoso pulmonar anómalo es una patología rara que consiste en que 1 o más venas pulmonares retornan de forma anómala a la aurícula derecha o a la circulación venosa sistémica. El tipo más frecuente en adultos es el drenaje de la vena pulmonar superior izquierda (VPSI) en la vena innominada izquierda. Anecdóticamente, una VPSI anómala puede presentar un drenaje doble tanto a la vena innominada izquierda como a la aurícula izquierda (AI). En ausencia de otros defectos cardiacos congénitos, el drenaje venoso pulmonar anómalo parcial suele ser un hallazgo incidental y los pacientes suelen estar asintomáticos.

En este artículo se presenta el caso de un drenaje venoso pulmonar anómalo parcial con drenaje doble donde la VPSI está conectada tanto a la vena innominada izquierda como a la AI en un paciente con enfermedad coronaria y disfunción sistólica del ventrículo izquierdo.

Se presenta el caso de un varón de 56 años con una historia clínica de diabetes y dislipemia derivado para valoración por cardiología tras un hallazgo incidental en una tomografía computarizada torácica solicitada por neumología como parte de un estudio diagnóstico de disnea. El paciente presentaba disnea de esfuerzo clase funcional III de la NYHA y angina durante la realización de esfuerzos moderados. En la exploración física, la auscultación fue normal, pero presentaba congestión periférica. La citada tomografía computarizada torácica reveló la presencia de una VPSI conectada a la AI y a la vena innominada izquierda a través de una vena vertical (VV), así como una dilatación de la arteria pulmonar, cardiomegalia y derrame pleural derecho (figura 1). En la ecocardiografía transtorácica se observó una disfunción moderada del ventrículo izquierdo (fracción de eyección del 35%) con hipocinesia global, dilatación biauricular, dilatación y disfunción del ventrículo derecho (una excursión sistólica del plano del anillo tricúspide de 14 cm) y presión una sistólica de la arteria pulmonar elevada (63 mmHg) (vídeo 1 del material adicional). El cateterismo cardiaco derecho confirmó la presencia de hipertensión pulmonar (figura 2). La coronariografía, por su parte, reveló la presencia de enfermedad coronaria de 3 vasos grave y difusa.


Figura 1. Tomografía computarizada torácica preoperatoria. Las imágenes multiplanares reformateadas (A) y reconstruidas en 3D (B) revelan la presencia de una vena pulmonar superior izquierda (VPSI) con drenaje doble a la vena innominada izquierda, a través de una vena vertical (*), y a la aurícula izquierda (AI). La vena vertical (*) discurre en sentido anterior a la arteria pulmonar izquierda (C). AD: aurícula derecha; VCSD: vena cava superior derecha; VII: vena innominada izquierda.



Figura 2. Mediciones hemodinámicas basales confirmando la presencia de hipertensión arterial pulmonar (HAP) (A) y niveles de presión telediastólica del ventrículo izquierdo (VI) y de la aurícula izquierda (C) muy por encima de la presión venosa central (PVC) (B). Ao: aorta.


FINANCIACIÓN

Ninguna.

CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORES

R. González-Manzanares y G. Flores-Vergara redactaron el manuscrito y completaron la fase de revisión crítica del mismo. S. Ojeda, J. Suárez de Lezo, S. Espejo y M. Pan revisaron el manuscrito y aprobaron su versión definitiva antes de enviarlo. Todos los autores dieron su aprobación final a la versión que terminaría por publicarse.

CONFLICTO DE INTERESES

S. Ojeda es editor asociado de REC: Interventional Cardiology. Se ha seguido el procedimiento editorial establecido en la revista para garantizar la gestión imparcial del manuscrito. Los otros autores no declararon conflictos de interés en relación al contenido de este artículo.

MATERIAL ADICIONAL



Vídeo 1. González-Manzanares R. DOI: 10.24875/RECIC.M22000296

* Autor para correspondencia.

Correo electrónico: rafaelglezm@gmail.com (R. González-Manzanares).

CÓMO LO HARÍA

Los autores presentan un interesante e inusual caso de drenaje venoso pulmonar anómalo parcial (DVPAP) descubierto de manera incidental en un paciente de 56 años a raíz de un estudio por disnea y angina de moderados esfuerzos.

El DVPAP es una malformación congénita que puede aparecer asociada a defectos del tabique interauricular (en un 10-15% de los casos) o de forma aislada. Puede ser unilateral o bilateral. Si se localiza en el lado derecho, el DVPAP suele desembocar en la vena cava superior (a veces directamente en la aurícula derecha o en la vena cava inferior) y es frecuente su asociación con una comunicación interauricular de tipo seno venoso. Cuando el DVPAP se encuentra en el lado izquierdo, lo más habitual es el drenaje de una vena pulmonar superior izquierda (VPSI) directamente en la vena innominada izquierda a través de una vena vertical (VV) anómala. Más raro es encontrar un DVPAP bilateral.

En muchos pacientes el diagnóstico se realiza de forma casual, pues suelen estar asintomáticos, sobre todo si no hay otros defectos cardiacos congénitos asociados. En función del grado de cortocircuito izquierda-derecha se puede producir dilatación de las cavidades derechas, y en algunos casos incluso desarrollo de hipertensión pulmonar por remodelado del lecho vascular pulmonar. Clásicamente, el tratamiento de esta afección requiere una intervención quirúrgica para reconducir el flujo pulmonar a las cavidades izquierdas, ya sea mediante la creación de un deflector («bafle») intracardiaco o mediante el reimplante de la vena pulmonar en la aurícula izquierda. Los resultados son buenos en centros experimentados, pues muchos de estos procedimientos se llevan a cabo en la edad pediátrica1.

En el caso en cuestión existe una particularidad anatómica que condiciona la actitud terapéutica: el DVPAP de la VPSI es doble. Es decir, por un lado, drena correctamente en la aurícula izquierda, y por otro, se comunica con la vena innominada izquierda a través de la VV, como se puede observar en las imágenes y las reconstrucciones de la tomografía computarizada (TC) multicorte. A estos hallazgos anatómicos se suma la información obtenida en el ecocardiograma, que muestra dilatación de las cavidades derechas, disfunción biventricular añadida y datos de hipertensión pulmonar grave.

En este contexto, se recomienda completar el estudio con la realización de un cateterismo completo para evaluar las presiones y las resistencias pulmonares, y para descartar la presencia de enfermedad coronaria significativa en este paciente en particular.

En aquellos pacientes con indicación de reparación quirúrgica por un DVPAP, las guías de la Sociedad Europea de Cardiología de 2020 recomiendan calcular las resistencias vasculares pulmonares2. Si estas son < 5 unidades Wood, la intervención es segura y se asocia a una mejoría en la clase funcional y a un descenso en las presiones pulmonares. El criterio de una presión sistólica pulmonar < 50% de la presión sistémica también se puede utilizar, siempre que las resistencias pulmonares sean menores de un tercio respecto a las resistencias sistémicas.

El DVPAP con doble drenaje de la VPSI es inusual. Su peculiaridad reside en que permite la posibilidad de realizar un procedimiento percutáneo para reconducir el flujo de la VPSI hacia la aurícula izquierda mediante la oclusión del conducto que comunica con la circulación venosa sistémica (en general, la VV)3. Esto permite eliminar el cortocircuito izquierda-derecha y normalizar el flujo de retorno de la VPSI, y evita los inconvenientes y las potenciales complicaciones de la cirugía cardiaca. En el caso que se presenta, el riesgo quirúrgico es muy elevado por la disfunción biventricular, la presencia de hipertensión pulmonar grave y la enfermedad coronaria grave de 3 vasos, que se podría revascularizar en un segundo tiempo. Por tanto, la opción percutánea resulta muy atractiva.

Desde el punto de vista técnico, se requiere un acceso venoso para llegar a la vena innominada izquierda y acceder a través de la VV y la VPSI al interior de la aurícula izquierda. Se puede utilizar una vena femoral o la vena yugular interna izquierda. El acceso a través de la VV suele hacerse con una guía hidrófila larga (260 cm, 0,035 pulgadas) sobre un catéter con curva Judkins derecho o curva específica tipo mamaria. Una vez se ha avanzado el catéter al interior de la aurícula izquierda, se intercambia la guía hidrófila por una guía de alto soporte (260 cm, 0,035 pulgadas) para sobre ella avanzar un sistema de liberación del calibre adecuado al dispositivo seleccionado.

El procedimiento se puede realizar sin anestesia general, solo con sedación, pues no es necesario utilizar ecografía transesofágica. Sin embargo, es importante disponer de un buen estudio radiológico previo, en el que la angiografía por TC ocupa un lugar esencial.

La realización de angiografías selectivas en la VV, incluso con la posibilidad de ocluir temporalmente la VPSI con un balón de medición tipo Amplatzer para evitar un rápido lavado del contraste, permitirá elegir el tamaño de dispositivo adecuado para que se ancle de forma correcta (con cierta compresión) y así evitar una posible embolización. Por su especial diseño y múltiples medidas, el Amplatzer Vascular Plug-II (Abbott, EE.UU.) sería mi primera opción. Como alternativa, se podría considerar un dispositivo de cierre de ductus tipo Amplatzer Duct Occluder (ADO)-I, cuyo diseño también se puede adaptar a esta variante anatómica.

El seguimiento tras la intervención debe incluir un ecocardiograma a los 3-6 meses para valorar el remodelado inverso de las cavidades derechas y la presión sistólica pulmonar. Es recomendable una angiografía por TC torácica a los 6 meses para confirmar la completa oclusión del cortocircuito y la correcta posición del dispositivo en la VV.

FINANCIACIÓN

No hay financiación.

CONFLICTO DE INTERESES

No existen conflictos de intereses en relación con este artículo.

BIBLIOGRAFÍA

1. Alsoufi B, Cai S, Van Arsdell GS, Williams WG, Caldarone CA, Coles JG. Outcomes after surgical treatment of children with partial anomalous pulmonary venous connection. Ann Thorac Surg. 2007;84:2020-2026.

2. Baumgartner H, De Backer J, Babu-Narayan SV, Budts W, Chessa M, Diller GP, et al. ESC Scientific Document Group. 2020 ESC Guidelines for the management of adult congenital heart disease. Eur Heart J. 2021;42:563-645.

3. Al-Muhaya MA, Alkodami AA, Khoshhal S, Najjar AHA, Al-Mutairi M, Abdelrehim AR. Transcatheter occlusion of the vertical vein in a partial anomalous pulmonary venous connection with dual drainage, case series with literature review. Int J Cardiol Heart Vasc. 2021;37:100889.

* Autor para correspondencia.

Correo electrónico: felipeivus@hotmail.com

  @pipecardio

Artículos originales

Recic 22 074 F3
Recic 22 037 F3

Editoriales

Artículos originales

Recic 22 043 F3

Editoriales

Cartas científicas

Recic 22 059 F1

Debate

A debate. Balones liberadores de fármaco para lesiones coronarias de novo

Recic 22 106 Author
Recic 22 102 Author

Tratamiento percutáneo de un drenaje venoso pulmonar anómalo parcial con drenaje dual

Rafael González-Manzanares, Soledad Ojeda, et al.

¿Cómo lo haría?
Felipe Hernández Hernández

Resolución
Rafael González-Manzanares, Soledad Ojeda, et al.

Save
Cookies user preferences
We use cookies to ensure you to get the best experience on our website. If you decline the use of cookies, this website may not function as expected.
Accept all
Decline all
Read more
Analytics
Tools used to analyze the data to measure the effectiveness of a website and to understand how it works.
Google Analytics
Accept
Decline